La síntesis endógena de la creatina en el hígado es buena para el funcionamiento correcto del cuerpo humano. En otras palabras, los vegetarianos no sufren deficiencia de creatina aunque las hortalizas no contienen creatina. Sin embargo, los estudios científicos demuestran que la adición de creatina en una dieta vegetariana realmente ayuda a mejorar el rendimiento físico. La síntesis química con aminoácidos derivados de las plantas es el método empleado para que la comida vegetariana obtenga creatina; en realidad es el único método que se conoce hasta la fecha.

Los científicos continúan investigando los beneficios de los suplementos de creatina en el tratamiento muscular, neurológico, y en las enfermedades neuromusculares.  Algunos estudios ya han revelado que la creatina es eficaz a la hora de alargar la vida de los ratones con la enfermedad neurodegenerativa esclerosis lateral amiotrófica; y puede causar ligeras mejoras en la potencia de las personas con ciertas enfermedades neuromusculares.

En el cuerpo humano, la creatincinasa se desglosa de la creatinina, antes de tomar la ruta de salida que elimina el ácido mediante los riñones. La creatina también actúa como un medio de diagnóstico para médicos y servicios de salud pues determinan el funcionamiento renal midiendo la creatinina en sangre.  Por ejemplo, la insuficiencia renal es indicada por niveles altos de creatinina.

Dejando de lado los casos de abuso de creatina, los estudios han demostrado que una adecuada suplementación de creatina en personas sanas -lo que aumenta la actividad de  las células miogénicas- es realmente seguro. Sin embargo, todavía hay un debate sobre la incidencia de los calambres musculares que pueden resultar ser un efecto secundario del uso de creatina. Además, la investigación científica también ha revelado que la suplementación de creatina aumenta la masa corporal, tanto la total como la libre de grasa.

Tras los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, la creatina recibió gran atención de los medios de comunicación cuando se descubrió que varios de los atletas la habían utilizado como suplemento. Durante agosto del mismo año se informó de que el medalla de oro de los 100 metros, Linford Christie, había utilizado como suplemento dietético la creatina antes de los Juegos.

Todo este debate generado en 1992 alrededor de la creatina como suplemento, continúa en parte hoy en día.